Crianza

Ser padres sin morirse en el intento y hacer piña

C
uando nos lanzamos en la aventura de ser padres, no se nos ofrece un manual de instrucciones para que todo sea fácil. Pareciera más bien, que alguien nos pone a prueba y que por ironías de la vida nos hace pasar por las dificultades que han pasado nuestros padres que tanto nos hemos dedicado a criticar durante toda nuestra adolescencia.

Si eres madre, te acordaras de “¡nunca me voy a parecer a mi madre!”…No sé a ti como te ha salido, pero a mí ¡fatal! Sólo me falta ponerme los rulos y ¡¡clavadita!! A eso súmale que con la liberación de la mujer nos toca trabajar e intentar como bien podemos conciliar la vida profesional y personal… Total, con los rulos (eso no), las ganas de cumplir con todo, el agotamiento, las preocupaciones y los pequeños revolucionarios, nos falta poquito para volvernos esquizofrénicas perdidas.

Mi consejo personal para tu salud mental es que te quites la capa de súper mami e intentes vivir antes de sobrevivir. No lo dudes ni un instante, te vas a equivocar, y ¿sabes qué? No pasa nada…Tómatelo con filosofía porque sino te puedes volver loca. No tienes que ser una madre modelo, simplemente escucha tu corazón e intenta educar con sentido común.

Mi siguiente consejo es: “delega”…somos muy criticonas con nuestras parejas, y muchas veces les ahogamos porque “ellos no lo hacen tan bien como nosotras”. Total, terminamos enfadadas con ellos, nerviosas y los niños en medio sin entender por qué pegamos el grito. ¿Sabes que cuando los padres se enfadan, los niños piensan que ellos son los culpables de dicho enfado y se preguntan que han hecho mal?. A cambio, el marido se mete en modo off y espera a que pase el chaparrón con un “sí claro mi amor” con la información que entra por un oído y sale por el otro directamente.

Si tu ranita se va al cole con un pantalón un poco más corto o un calcetín de cada color, no pasa nada, no será el primero, ni el último (aunque parezca mentira, como tu marido hay unos cuantos más y quizás entre tu hijo y su amigo de clase combinen los calcetines). Si lleva un pantalón con una talla menos, tampoco pasa nada, porque si es un niño le importará tanto como a su padre y si es niña, ya llegará el momento en el cual sea relevante para ella y se lo dirá. Así que, toma aire y no le des importancia. ¡Y sobre todo confía! Los papás también lo intentan hacer lo mejor que pueden y si le dejas tomar responsabilidades poco a poco acercarán posiciones. Y lo más importante: acuérdate que ¡¡no te quieres parecer a tu madre!! (ojo que yo a mi madre la adoro, pero vosotras ya entendéis a qué me refiero 😉 )

Mi último consejo, es que realmente tú y tu pareja vayáis en la misma dirección y paséis de todo lo que no es “importante” para el buen desarrollo de nuestros peques.

Recapitulamos, no importa que tu ranita vaya al cole con un calcetín de cada color, un pantalón corto o despeinado, pero sí es importante la armonía en el hogar para un desarrollo psíquico y emocional adecuado, y la felicidad de los que más nos importan en nuestra vida.

Estas son las pautas que los padres deberían de llevar a cabo pase lo que pase para una educación equitativa, coherente y responsable entre ambos padres:

  • Ambos padres deben trabajar en equipo. Esto quiere decir que si uno pone una norma, da un premio o retira un refuerzo, el otro mantendrá esta decisión como si hubiera sido tomada por él // ella mism@.
  • Es inconcebible que cualquier miembro de la familia insulte, hable mal, o cualquier tipo de actitud hostil hacia el otro. De igual modo, ninguno de los padres tolerará ninguna falta de respeto hacia el otro.
  • Ninguno de los dos puede desautorizar al otro delante de los hijos y a dejarle en una situación de vulnerabilidad frente a ellos. Si uno toma una decisión el otro la debe de respetar.
  • Si no os ponéis de acuerdo sobre una norma, lo tenéis que hablar en privado y comunicárselo al niño cuando se haya llegado a un consenso. Si os ven dudar van a jugar con vosotros pidiendo a uno u otro según su interés, sin importar el “no” que haya recibido anteriormente del otro progenitor.
  • No es válido retirar un “castigo” o dar una recompensa a espaldas del otro padre o contradiciéndole de alguna manera.
  • Los problemas o discusiones de pareja, son de pareja…no se debe nunca implicar a los hijos.
  • No debemos olvidar que somos modelos para los niños. Si queremos que no griten, no debemos pedírselo gritando. Si no queremos que mientan, no debemos mentirles, si no queremos que insulten, no debemos insultarles, etc…
  • No es eficiente quedarnos en la prohibición sin más. Debemos ofrecer conductas alternativas para informar a los hijos sobre cómo deben actuar. Los niños son capaces de entender y razonar.
  • Debemos de reforzar las conductas positivas en el momento que se producen. Centrarnos en lo bueno y positivo y reforzarlo, hace que estas conductas se repitan.
  • Es de vital importancia reforzar las conductas positivas en el momento que se producen. Centrarnos en lo bueno y reforzarlo, hace que estas conductas se repitan.
  • Es aconsejable enseñar estas normas a abuelos, tíos, etc…para que no deshagan sin querer, aunque está científicamente demostrado que harán lo que quieran 😉
  • La constancia es vital. Tenemos que aguantar aunque los niños nos metan a prueba, pero si somos constantes y firmes, al final obtendremos resultados positivos.
  • Debemos tener presente que estamos formando a futuros adultos. Por tanto, debemos favorecer y reforzar conductas de autosuficiencia, independencia, honestidad, bondad, esfuerzo….más que de resultados en sí.
  • Nuestros hijos no son nuestros amigos. Respetar su privacidad, darles confianza y ponerles límites firmes, coherentes y bien explicados, es básico para la construcción de un apego seguro y para que, en el futuro, no tengan reparo en informarnos sobre aspectos importantes de sus vidas.
  • La adolescencia siempre es complicada. Hay que tener presente que no existe control de impulsos en esta edad. Que nos lleven siempre la contraria o se alejen de nosotros, es totalmente sano, evolutivo, y normal. Con bases de confianza, respeto y cariño, todo volverá a la normalidad con los años.
  • Debemos tener en cuenta al otro para que nos apoye, nos guíe y nos refuerce cuando sea necesario.

Espero que este pequeño recordatorio os sirva y aunque estamos a cien todo el día y queremos ser l@s mejores, lo que más importa es respetar esta reglas, dar mucho amor y disfrutar cada momento.

Si te ha gustado este artículo, no dudes en dejarnos tu opinión ¡que nos hace mucha ilusión!

Por Johanna V.

Déjanos tu comentario